Mensajes del Blog

Nuestras últimas entradas del blog

10 Abril 2015 Publicado en Productos

¿Qué me echo en la cara?

Muchas veces utilizamos cosméticos para nuestro cuerpo o cara sin saber los ingredientes que lleva y si son o no beneficiosos para nuestra piel. Ni las empresas ni la legislación facilitan esta tarea, e incluso, las etiquetas son muy opacas para cualquier consumidor. Unas pequeñas indicaciones pueden ser útiles para aclarar cómo conocer todo lo que llevan y si son o no perjudiciales para nuestro organismo.

Todos los ingredientes de los cosméticos deben estar listados en el etiquetado de los productos, en orden de mayor a menor proporción, y deben ir siempre referenciados según la nomenclatura INCI (Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos). En el siguiente enlace del Diario Oficial de la Unión Europea se puede acceder a la lista completa de ingredientes:
Listado de ingredientes de los cosméticos

A pesar de que podemos comprobar que las sustancias están en esta lista e incluso aprobadas para su uso, uno de los problemas actuales es que muchas firmas emplean nuevos ingredientes sin saber aún si son perjudiciales o no para la salud. Según la Agencia para la Protección de la Salud del Reino Unido cada mes aparecen más de 600 nuevas sustancias químicas que se añaden a la lista de las 80.000 ya existentes. Sin embargo, sólo se han constatado los efectos que provoca el 10%, cerca de 8.000. Muchas sustancias, además, se utilizan de forma convencional a pesar de que su uso están en entredicho. La industria cosmética defiende su utilización porque se encuentran en pequeñas cantidades. Os describimos algunas de estas sustancias habituales en productos que usamos a diario y sus consecuencias para la piel.

Grasas derivadas del petróleo: en las etiquetas aparecen como aceite mineral (mineral oil), paraffinum, paraffinum liquidum y petrolatum. Estas sustancias cubren la piel como si fueran una envoltura de plástico e impiden eliminar toxinas de tal forma que tapan los poros, bloquean la respiración de las células y limita sus defensas naturales. Ftalatos

(Phthalate): son sustancias disolventes y suaviazantes que se pueden encontrar en cremas, esmaltes para uñas, perfumes, lacas de pelo y desodorantes. Se les relaciona con daños en los sistemas reproductor y endocrino así como con el aumento del riesgo de padecer asma y cáncer. Se encuentran en las etiquetas con sus siglas: DEHP, DBP, BBP4, DINP, DINP, DIDP y DNOP, Diethyl Phathalate, Dimethyls Phathalate.

Parabenes: se emplean en la mayoría de cosméticos porque ayudan a alargar la vida del producto. Sin embargo, provocan trastornos hormonales y favorecen el crecimiento de tumores asociados a los niveles de estrógenos como el cáncer de mama. En las etiquetas aparecen como Methylparaben, Ethylparaben, Butylparaben…

Emulsionantes: Los PEG no son tóxicos pero contribuyen a eliminar el factor protector natural de la piel. Además suelen llevar dioxinas asociadas en forma de contaminantes que son reconocidos carcinógenos. Aparecen con las siglas PEG seguidas de un número que indica su peso molecular. También se los reconoce por las letras eth al final como es el caso de steareth, ceteareth…

Agentes detergentes: Se añaden a los geles de baño, champús, dentífricos. Afectan al sistema inmune y los detergentes muy irritantes se almacenan en los tejidos del corazón, el hígado, los pulmones, los ojos y el cerebro. En las etiquetas aparecen como: Sodium Laureth Sulfate, Sodium Lauryl Sulfate…

Estas sustancias nocivas para la salud son sólo una pequeña muestra del innumerable uso de ingredientes perjudiciales que emplean las industrias de cosmética. En Internet se puede encontrar una lista más amplia de estas sustancias. Una humilde recomendación: Todos deberíamos saber cuáles son las consecuencias de usar un producto y darnos cuenta que siempre recae en nosotros tomar la decisión de comprarlo o no.